sábado, 28 de agosto de 2010

Querida Kitty:
Es ella, con todos sus defectos, la carga mas pesada. No sé qué actitud adoptar; no puedo refregarle debajo de las narices su dejadez, su sarcasmo y su dureza. Soy exactamente opuesta a ella en todo, y eso, naturalmente choca. No juzgo su carácter porque no sé juzgarlo, sólo la observo como madre.
Siempre me propongo no mirar los malos ejemplos que ella me da; tan sólo quiero ver su lado bueno, y lo que no encuentre en ella buscarlo en mí misma. A veces creo que Dios me quiere poner a prueba, tanto ahora como mas tarde. Debo ser buena sola, sin ejemplos y sin hablar, sólo así me haré mas fuerte.
Quién sino yo leerá luego todas estas cartas? Quién sino yo misma me consolará? Porque a menudo necesito consuelo; muchas veces no soy lo suficientemente fuerte y fallo más de lo que acierto. Lo sé, y cada vez intento mejorar, todos los días.
Tu Ana

Aaaaa me encanta este libro, es que Ana tiene mi edad y en algunas cosas pensamos igual :')

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